En nuestra sociedad actual, a menudo nos encontramos enfocados en nuestros errores y fracasos, sin prestar suficiente atención a nuestros éxitos y logros. La autogratitud es una habilidad importante que nos permite reconocer y valorar nuestras propias fortalezas y logros, lo cual puede aumentar nuestra autoestima y bienestar emocional.

Exploraremos la importancia de cultivar la autogratitud y cómo podemos practicarla en nuestra vida diaria. Hablaremos sobre los beneficios de valorar nuestros éxitos, cómo superar la autocrítica y aprender a celebrar nuestras victorias, por pequeñas que sean. Además, proporcionaremos algunos consejos y ejercicios prácticos para ayudarte a desarrollar la autogratitud y apreciar tus logros personales. ¡Comencemos este viaje de autodescubrimiento y crecimiento personal juntos!

Reconocer mis logros diarios

La autogratitud es una habilidad que nos permite reconocer y valorar nuestros logros, por pequeños que sean. Cultivar esta actitud nos ayuda a desarrollar una autoestima saludable y a mantener una perspectiva positiva de nosotros mismos.

Una de las formas más efectivas de cultivar la autogratitud es aprender a reconocer nuestros logros diarios. A menudo nos enfocamos en nuestras metas a largo plazo y nos olvidamos de apreciar los pasos que damos en el camino. Aquí hay algunos pasos que podemos seguir para valorar nuestros éxitos:

1. Llevar un diario de logros

Una forma simple pero efectiva de reconocer nuestros logros diarios es llevar un diario. Al final de cada día, tómate unos minutos para reflexionar sobre lo que has logrado. Anota tus logros, por pequeños que sean, y date cuenta del progreso que has hecho. Esto te ayudará a enfocarte en lo positivo y a valorar tus esfuerzos.

2. Celebrar los pequeños éxitos

A menudo subestimamos la importancia de los pequeños éxitos. Sin embargo, cada paso que damos hacia nuestras metas es un logro que merece ser celebrado. Tómate el tiempo para reconocer y celebrar tus pequeños éxitos. Puede ser tan simple como darte un capricho, compartir tu logro con alguien o simplemente darte un momento para disfrutar de tu progreso.

3. Practicar la autocompasión

La autogratitud también implica ser amable y compasivo contigo mismo. Reconoce que todos cometemos errores y que está bien no ser perfecto. Permítete aprender de tus errores y crecer a partir de ellos. Trata tus fracasos como oportunidades de aprendizaje y no te castigues por ellos. Practicar la autocompasión te ayudará a valorar tus éxitos y a mantener una actitud positiva hacia ti mismo.

4. Compartir tus logros con otros

Compartir tus logros con otros puede ser una forma poderosa de valorar tus éxitos. No tengas miedo de hablar sobre tus logros y compartir tus experiencias con personas de confianza. Esto te ayudará a reforzar tus logros y a recibir el apoyo y la validación de los demás. Además, al compartir tus logros, también puedes inspirar y motivar a otros.

Cultivar la autogratitud implica aprender a reconocer y valorar nuestros logros diarios. Llevar un diario de logros, celebrar los pequeños éxitos, practicar la autocompasión y compartir tus logros con otros son algunos pasos que puedes seguir para cultivar esta actitud. Recuerda que cada paso que das hacia tus metas es un logro que merece ser valorado. ¡No subestimes el poder de la autogratitud!

Agradecer por las oportunidades que he tenido

La autogratitud es una práctica poderosa que nos permite valorar y apreciar nuestros éxitos y logros personales. A menudo, nos enfocamos en lo que aún no hemos logrado o en nuestras fallas, sin reconocer todo lo que hemos conseguido hasta ahora. Cultivar la autogratitud nos ayuda a promover una mentalidad positiva, a aumentar nuestra autoestima y a fomentar un mayor bienestar emocional.

Para desarrollar la autogratitud, es importante comenzar por agradecer por las oportunidades que hemos tenido en nuestra vida. Esto implica reconocer y valorar las circunstancias favorables que nos han permitido alcanzar nuestros éxitos y metas. Aquí te presento algunos pasos para cultivar la autogratitud y aprender a valorar tus logros:

Paso 1: Reflexiona sobre tus oportunidades

Toma un momento para pensar en todas las oportunidades que has tenido a lo largo de tu vida. Pregúntate: ¿qué circunstancias favorables te han permitido alcanzar tus metas? Esto puede incluir factores como el apoyo de tus seres queridos, la educación que has recibido, las habilidades que has desarrollado y las oportunidades laborales que se te han presentado. Haz una lista de todas estas oportunidades y reconoce cómo han contribuido a tu éxito.

Paso 2: Identifica tus logros

A continuación, identifica tus logros y éxitos personales. Piensa en todas las metas que has alcanzado, ya sean grandes o pequeñas. Estos logros pueden incluir avances en tu carrera profesional, superar obstáculos personales, adquirir nuevas habilidades o alcanzar metas académicas. Reconoce tus logros y date cuenta de todo el esfuerzo y trabajo duro que has invertido para lograrlos.

Paso 3: Sé consciente de tu progreso

Muchas veces, nos enfocamos en el resultado final y no nos damos cuenta del progreso que hemos hecho a lo largo del camino. Tómate un momento para reflexionar sobre tu progreso personal. Observa cómo has crecido, aprendido y mejorado a lo largo de tu trayectoria. Reconoce los obstáculos que has superado y las lecciones que has aprendido en el camino. Celebra tu progreso y date cuenta de lo lejos que has llegado.

Paso 4: Agradece a ti mismo

Finalmente, agradece a ti mismo por tus logros y éxitos. Reconoce tu propio esfuerzo, dedicación y perseverancia. Date cuenta de que tus logros son el resultado de tu trabajo arduo y de las decisiones que has tomado. Aprecia tu valentía, tu determinación y tu capacidad para enfrentar desafíos. Agradece a ti mismo por ser quien eres y por todo lo que has logrado hasta ahora.

Cultivar la autogratitud es un proceso que requiere práctica y paciencia. A medida que aprendemos a valorar nuestros éxitos y logros, fortalecemos nuestra confianza en nosotros mismos y construimos una mentalidad positiva. Agradece por las oportunidades que has tenido, identifica tus logros, sé consciente de tu progreso y agradece a ti mismo. ¡Empieza a cultivar la autogratitud y verás cómo transforma tu vida!

Celebrar mis pequeños triunfos

La autogratitud es un concepto que se refiere a la capacidad de valorar y reconocer nuestros propios logros y éxitos, por pequeños que sean. Muchas veces nos enfocamos únicamente en nuestros fracasos o en lo que aún nos falta por alcanzar, sin detenernos a apreciar nuestras victorias diarias.

Es por eso que cultivar la autogratitud se vuelve fundamental para nuestro bienestar emocional y mental. Aprender a valorar nuestros pequeños triunfos nos ayuda a mantener una actitud positiva, fortalece nuestra autoestima y nos motiva a seguir adelante en la búsqueda de nuestras metas.

Pasos para cultivar la autogratitud

  1. Reconocer mis logros: El primer paso para cultivar la autogratitud es tomar conciencia de nuestros éxitos. Esto implica reconocer y valorar los pequeños triunfos que hemos alcanzado en diferentes áreas de nuestra vida. Puede ser desde completar una tarea pendiente, hasta superar un obstáculo personal o profesional.
  2. Llevar un registro: Una forma efectiva de cultivar la autogratitud es llevar un registro de nuestros logros. Puede ser un diario donde anotamos nuestros éxitos diarios o una lista semanal. Al hacer esto, nos damos cuenta de la cantidad de cosas positivas que hemos logrado y nos ayuda a mantener una actitud agradecida.
  3. Celebrar mis victorias: No importa qué tan pequeños sean nuestros triunfos, es importante celebrarlos. Puede ser con un pequeño premio para nosotros mismos, compartirlo con alguien cercano o simplemente tomarnos un momento para disfrutar y reconocer nuestro esfuerzo.
  4. Practicar la autocompasión: Cultivar la autogratitud también implica aprender a ser amables con nosotros mismos. Es normal cometer errores o enfrentar fracasos, pero en lugar de castigarnos, debemos ser compasivos y recordar que somos humanos. Aprender de nuestros errores y seguir adelante nos ayuda a crecer y nos permite apreciar aún más nuestros éxitos.

Cultivar la autogratitud implica reconocer y valorar nuestros pequeños triunfos, llevar un registro de ellos, celebrarlos y practicar la autocompasión. Estos pasos nos ayudarán a mantener una actitud agradecida y a valorar cada uno de nuestros éxitos, por mínimos que parezcan. Así, estaremos cultivando una mentalidad positiva y construyendo una autoestima sólida.

Hacer una lista de mis fortalezas y logros pasados

Para cultivar la autogratitud, es importante comenzar por hacer una lista de nuestras fortalezas y logros pasados. Esto nos permite reconocer y valorar nuestras capacidades y éxitos, lo cual es fundamental para aumentar nuestra autoestima y confianza en nosotros mismos.

Una forma efectiva de hacer esta lista es dividirla en dos secciones: fortalezas personales y logros pasados. En la primera sección, podemos mencionar aquellas características y habilidades que consideramos positivas y que nos destacan como individuos. Esto puede incluir cualidades como la paciente, la creatividad, la perseverancia, entre otras.

En la segunda sección, debemos enumerar los logros que hemos alcanzado en el pasado. Estos logros pueden ser tanto a nivel personal como profesional, y van desde pequeños éxitos diarios hasta hitos más significativos. Es importante recordar que no hay logro demasiado pequeño para ser incluido en esta lista, ya que cada uno de ellos representa un paso hacia adelante en nuestro crecimiento y desarrollo personal.

Al hacer esta lista, es recomendable utilizar frases afirmativas y en primera persona, como por ejemplo: «Soy una persona creativa y capaz de encontrar soluciones innovadoras», o «He logrado superar obstáculos y alcanzar mis metas en el pasado». Esto nos ayuda a reforzar nuestras creencias positivas sobre nosotros mismos y a internalizar nuestros éxitos.

Una vez que hayamos completado nuestra lista de fortalezas y logros pasados, es importante revisarla regularmente para recordar y celebrar nuestras capacidades y logros. Esto nos ayuda a mantener una actitud de gratitud hacia nosotros mismos y a fomentar una mentalidad positiva y de crecimiento.

Ejemplo de lista de fortalezas y logros pasados:

  • Fortalezas personales:
    • Soy una persona creativa y capaz de encontrar soluciones innovadoras.
    • Tengo una gran capacidad de adaptación a los cambios.
    • Me destaco por mi habilidad para comunicarme de manera efectiva.
    • Soy una persona organizada y disciplinada.
    • Tengo una gran capacidad de empatía y comprensión hacia los demás.
  • Logros pasados:
    1. He logrado superar obstáculos y alcanzar mis metas en el pasado.
    2. Obtuve un ascenso en mi trabajo gracias a mi dedicación y esfuerzo.
    3. Me gradué con honores de la universidad.
    4. He aprendido a tocar un instrumento musical.
    5. Construí y mantengo una relación de pareja saludable y feliz.

Recuerda que cultivar la autogratitud es un proceso constante y que requiere de práctica y perseverancia. Al dedicar tiempo a valorar nuestras fortalezas y logros, estamos construyendo una base sólida de autoconfianza y amor propio.

Practicar la autocompasión y el perdón hacia mí mismo

La autogratitud es un concepto poderoso que nos permite reconocer y valorar nuestros propios éxitos y logros. A menudo, nos enfocamos en nuestras fallas y aspectos negativos, olvidando todo lo positivo que hemos logrado. Cultivar la autogratitud es fundamental para desarrollar una mentalidad positiva y fortalecer nuestra autoestima.

1. Practicar la autocompasión

En lugar de ser duros y críticos con nosotros mismos, es importante aprender a ser compasivos y amables. Reconocer que todos cometemos errores y que estos son oportunidades de aprendizaje nos ayudará a aceptarnos y perdonarnos a nosotros mismos. La autocompasión nos permite ser más pacientes y tolerantes con nuestras propias limitaciones, fomentando así un mayor sentido de gratitud hacia nosotros mismos.

2. Reflexionar sobre los logros diarios

Es fácil pasar por alto los pequeños logros diarios. Tomarse el tiempo para reflexionar sobre las cosas positivas que hemos logrado durante el día nos ayuda a reconocer nuestro propio progreso y crecimiento personal. Puede ser tan simple como completar una tarea pendiente, superar un desafío o ayudar a alguien. Estos logros merecen ser valorados y celebrados.

3. Llevar un diario de gratitud

Una forma efectiva de cultivar la autogratitud es llevar un diario de gratitud. Cada día, tómate unos minutos para escribir al menos tres cosas por las que estás agradecido en tu vida. Pueden ser grandes logros o simples momentos de felicidad. Este ejercicio te ayudará a enfocar tu mente en lo positivo y te recordará constantemente las bendiciones que tienes en tu vida.

4. Reconocer los obstáculos superados

Enfrentar y superar obstáculos es parte inevitable de la vida. Reconocer y valorar los desafíos que hemos superado nos ayuda a apreciar nuestra propia resiliencia y fortaleza. Cada vez que superamos un obstáculo, estamos creciendo y evolucionando como personas. Agradécete a ti mismo por tu determinación y perseverancia.

5. Practicar el autocuidado

El autocuidado es fundamental para cultivar la autogratitud. Asegúrate de dedicar tiempo y energía a cuidar de ti mismo. Esto puede incluir actividades como hacer ejercicio, dormir lo suficiente, comer saludablemente y dedicar tiempo a tus hobbies y pasiones. Al cuidar de ti mismo, te estás reconociendo y valorando tu propio bienestar.

Siguiendo estos pasos, podrás cultivar la autogratitud y valorar tus propios éxitos. Recuerda que el reconocimiento y la valoración de ti mismo son fundamentales para construir una vida plena y satisfactoria.

Mantener un diario de gratitud para recordar mis éxitos

La autogratitud es una práctica poderosa que nos ayuda a reconocer y valorar nuestros propios éxitos y logros. Una forma efectiva de cultivar esta actitud es mantener un diario de gratitud, donde anotemos regularmente nuestras experiencias positivas y logros alcanzados.

Un diario de gratitud puede ser tan simple como un cuaderno o una aplicación en nuestro teléfono. La idea es dedicar unos minutos cada día para reflexionar sobre nuestras experiencias y encontrar algo por lo que sentirnos agradecidos.

Al escribir en nuestro diario de gratitud, es importante ser específicos y detallados. En lugar de simplemente escribir «Tuve un buen día», podemos enfocarnos en los aspectos específicos que hicieron que ese día fuera especial, como por ejemplo: «Hoy tuve una reunión exitosa en el trabajo y recibí el reconocimiento de mi jefe por mi desempeño».

Además, es recomendable utilizar palabras positivas y afirmativas. En lugar de decir «No cometí errores hoy», podemos escribir «Hoy tomé decisiones acertadas y logré completar mis tareas con éxito«. De esta manera, nos enfocamos en lo positivo y nos sentimos más motivados y satisfechos.

Otra estrategia útil es anotar nuestros logros a largo plazo. Puede ser un proyecto que hemos completado con éxito, un objetivo alcanzado o una meta superada. Al recordar estos logros, nos damos cuenta de lo lejos que hemos llegado y nos sentimos orgullosos de nuestras capacidades.

Además de escribir en nuestro diario de gratitud, también es beneficioso revisarlo de vez en cuando. Esto nos permite recordar los momentos positivos y reforzar nuestra autogratitud. Podemos hacerlo al final de cada semana o mes, y así ver cómo hemos progresado y crecido a lo largo del tiempo.

Mantener un diario de gratitud es una herramienta poderosa para cultivar la autogratitud. Al dedicar unos minutos cada día para reflexionar sobre nuestras experiencias positivas y logros, podemos aprender a valorarnos y apreciar nuestros propios éxitos. ¡Comienza hoy mismo y descubre cómo la autogratitud puede transformar tu vida!

Compartir mis logros con personas de confianza

Uno de los primeros pasos para cultivar la autogratitud es compartir mis logros con personas de confianza. Es importante rodearme de personas que me apoyen y valoren mis éxitos, ya que su reconocimiento puede ayudarme a reconocer y valorar mis propias habilidades y logros.

Visualizar mis metas y recordar lo lejos que he llegado

Es importante cultivar la autogratitud para valorar nuestros éxitos y apreciar el progreso que hemos logrado en nuestras vidas. Una forma efectiva de hacerlo es visualizar nuestras metas y recordar lo lejos que hemos llegado.

1. Definir metas claras y alcanzables

Para poder visualizar nuestros logros, es fundamental tener metas claras y alcanzables. Establecer objetivos específicos nos ayuda a enfocarnos en lo que realmente queremos lograr y nos motiva a seguir adelante.

2. Registrar nuestros avances

Es importante llevar un registro de nuestros avances para poder ver de manera tangible cómo hemos progresado hacia nuestras metas. Esto puede ser a través de una lista, un diario o cualquier otro método que nos permita visualizar nuestros logros a lo largo del tiempo.

3. Celebrar cada éxito, por pequeño que sea

No importa cuán pequeño sea un logro, es importante celebrarlo. Reconocer cada paso que damos nos ayuda a mantenernos motivados y a valorar nuestro progreso. Podemos premiarnos de alguna manera o simplemente reconocer internamente nuestra labor.

4. Visualizar nuestro progreso

Podemos utilizar herramientas visuales, como gráficos o tablas, para representar nuestro progreso hacia nuestras metas. Ver de manera gráfica cómo hemos avanzado nos ayuda a apreciar cada etapa del camino y a reconocer lo lejos que hemos llegado.

5. Practicar la autoreflexión y el autoelogio

Es importante tomar el tiempo para reflexionar sobre nuestros logros y reconocer todo el esfuerzo y trabajo duro que hemos invertido en ellos. Podemos elogiarnos a nosotros mismos por nuestras habilidades, nuestra persistencia y nuestra determinación.

6. Compartir nuestros éxitos con otros

Compartir nuestros éxitos con otras personas nos permite no solo recibir reconocimiento y apoyo, sino también valorar aún más nuestros logros. Contar nuestras historias de éxito nos ayuda a verlos desde una perspectiva externa y a apreciar todo el trabajo que hemos puesto en ellos.

Cultivar la autogratitud implica visualizar nuestras metas, registrar nuestros avances, celebrar cada éxito, visualizar nuestro progreso, practicar la autoreflexión y el autoelogio, y compartir nuestros éxitos con otros. Estos pasos nos ayudan a valorar nuestros logros y a mantener una actitud de gratitud hacia nosotros mismos.

Ser amable y gentil conmigo mismo

En nuestra sociedad actual, a menudo nos encontramos en una constante búsqueda de **logros** y **éxito**. Nos esforzamos por alcanzar metas y objetivos, pero a veces nos olvidamos de valorar y apreciar nuestros propios **éxitos**. Cultivar la **autogratitud** es una práctica poderosa que nos permite reconocer y valorar nuestras propias **victorias**, por pequeñas que sean.

El primer paso para cultivar la **autogratitud** es ser amable y gentil con uno mismo. Es importante recordar que somos humanos y que todos cometemos errores. En lugar de castigarnos por nuestras fallas, debemos aprender a tratarnos a nosotros mismos con la misma amabilidad y compasión que mostraríamos a un ser querido.

Una forma de practicar la **autogratitud** es a través del **autocuidado**. Esto implica cuidar de nuestra salud física, mental y emocional. Esto puede incluir hacer ejercicio regularmente, dormir lo suficiente, comer de manera saludable, buscar actividades que nos hagan felices y pasar tiempo con personas que nos apoyen y nos inspiren.

Otro aspecto importante de ser amable y gentil con uno mismo es aprender a establecer **límites saludables**. Esto implica decir «no» cuando sea necesario y priorizar nuestras propias necesidades y bienestar. Al establecer límites claros, nos estamos protegiendo y demostrando **amor propio**.

Practicar la **autocompasión**

La **autocompasión** es otro componente esencial en la cultivación de la **autogratitud**. Implica reconocer y aceptar nuestras propias imperfecciones y errores, sin juzgarnos ni criticarnos. En lugar de ser nuestro peor crítico, debemos convertirnos en nuestro mejor amigo y apoyarnos a nosotros mismos en tiempos de dificultad.

Una forma de practicar la **autocompasión** es a través del lenguaje que utilizamos para hablarnos a nosotros mismos. En lugar de utilizar un lenguaje negativo y autocrítico, debemos usar palabras amables y alentadoras. Por ejemplo, en lugar de decir «Soy un fracaso», podemos decir «Hice lo mejor que pude y aprendí de esta experiencia».

Otra forma de practicar la **autocompasión** es a través de la meditación y la atención plena. Estas prácticas nos permiten conectar con nuestro ser interior y cultivar la compasión hacia nosotros mismos y hacia los demás. La meditación y la atención plena también nos ayudan a desarrollar una perspectiva más positiva y compasiva de la vida en general.

Celebrar los **éxitos**, por pequeños que sean

Por último, pero no menos importante, para cultivar la **autogratitud** debemos aprender a celebrar nuestros **éxitos**, por pequeños que sean. A menudo nos centramos tanto en nuestras metas a largo plazo que olvidamos reconocer y apreciar los pasos pequeños que nos acercan a ellas.

Una forma de celebrar los **éxitos** es llevar un diario de gratitud. Cada día, anotamos al menos tres cosas por las que estamos agradecidos, incluyendo nuestros propios logros. Esto nos ayuda a enfocarnos en lo positivo y nos permite apreciar y valorar nuestros **éxitos** diarios.

Otra forma de celebrar los **éxitos** es compartiéndolos con los demás. Al compartir nuestros logros con nuestros seres queridos, no solo nos brinda una sensación de alegría y satisfacción, sino que también inspiramos a otros a valorar y celebrar sus propios **éxitos**.

Cultivar la **autogratitud** es un proceso continuo que requiere amabilidad, autocompasión y celebración de los **éxitos**. Al practicar estos pasos, podemos aprender a valorar y apreciar nuestros propios logros, lo que nos lleva a una mayor satisfacción y felicidad en la vida.

Practicar la gratitud hacia los demás por su apoyo y contribución a mis éxitos

La gratitud es una poderosa herramienta para cultivar la autogratitud y valorar nuestros éxitos. Cuando reconocemos y apreciamos a las personas que nos han apoyado y contribuido a nuestros logros, nos damos cuenta de que no hemos llegado a donde estamos solos.

Para practicar la gratitud hacia los demás, podemos seguir estos pasos:

  1. Identificar a las personas clave: Reflexiona sobre quiénes han sido fundamentales en tu camino hacia el éxito. Puede ser un mentor, un amigo, un miembro de la familia o incluso un colega en el trabajo. Reconoce su aporte y cómo te han ayudado a crecer y alcanzar tus metas.
  2. Expresar tu agradecimiento: Una vez que hayas identificado a esas personas, tómate el tiempo para expresarles tu gratitud. Puede ser a través de una carta, un mensaje de texto, una llamada o en persona. Hazles saber lo importante que han sido en tu vida y cómo te han ayudado a alcanzar tus éxitos.
  3. Compartir tus logros con ellos: Además de expresar tu agradecimiento, comparte tus logros con estas personas. Permíteles celebrar contigo y ser parte de tu éxito. Compartir tus éxitos con aquellos que han contribuido a ellos fortalecerá aún más los lazos de gratitud y reconocimiento mutuo.
  4. Devolver el favor: Una forma de mostrar gratitud es devolver el favor. Si alguien te ha apoyado en tu camino hacia el éxito, pregúntate cómo puedes ayudar a esa persona en su propio camino. Ya sea brindándole apoyo emocional, compartiendo tus conocimientos o conectándolos con personas que puedan serles útiles, busca oportunidades para devolverles la ayuda que te han brindado.

La gratitud hacia los demás nos ayuda a valorar nuestros éxitos de una manera más profunda y significativa. Al reconocer la contribución de los demás, nos damos cuenta de que no estamos solos en nuestro viaje y que nuestros logros son el resultado de un esfuerzo colectivo. Cultivar la gratitud hacia los demás nos ayuda a desarrollar la autogratitud y a valorar nuestros propios éxitos de una manera más auténtica y significativa.

Preguntas frecuentes

1. ¿Qué es la autogratitud?

La autogratitud es la capacidad de reconocer y valorar nuestros propios logros y éxitos.

2. ¿Por qué es importante cultivar la autogratitud?

Cultivar la autogratitud nos ayuda a mejorar nuestra autoestima, aumentar nuestra motivación y tener una visión más positiva de nosotros mismos.

3. ¿Cómo puedo empezar a practicar la autogratitud?

Una forma de practicar la autogratitud es escribir diariamente tres cosas por las cuales te sientes agradecido/a de ti mismo/a.

4. ¿Cuáles son los beneficios de valorar nuestros propios éxitos?

Valorar nuestros propios éxitos nos ayuda a reconocer nuestro potencial, aumentar nuestra confianza y tener una actitud más positiva hacia los desafíos.

Por NanBits

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